April 11th, 2009
Las posibilidades de los arándanos
A veces uno se pregunta sobre las posibilidades de los arándanos. De immediato, y casi simultáneamente, uno imagina miles de recetas: panqueques, helados, tortas, tartas, muffins, scons… Hay una receta maravillosa de torta volteada de arándanos que hace que uno quede muy bien cuando tiene invitados y el sorbete de arándanos es muy refrescante en un día cálido.
Sin embargo, los arándanos tienen posibildades para las uno no puede estar preparado. Por ejemplo, las cosas que descubre alguien de catorce meses cuando tiene en frente siete arándanos. Comerlos es, simplemente, algo que no se debe considerar en primera instancia. En vez de eso, lo primero que se investiga es la capacidad que tienen para rodar, con ese propósito se empujan cuidadosamente con el dedo. Una vez que los arándanos han sido arreados varias veces de un lado a otro de la mesa y de vuelta, se procede a moverlos a otra localidad. Uno puede levantar los arándanos en las manos, a veces en número impar, otras par. Los arándanos se transfieren y se cuentan, se empujan de nuevo, se traen de vuelta, se ponen en equilibrio uno sobre otro, se dejan caer. Más tarde, los arándanos pueden aplastarse, reventarse con un sólo dedo, o destriparse con la palma de la mano. Pueden también untarse sobre la mesa o sobre otras superficies más o menos planas y más o menos porosas. Finalmente, los arándanos pueden ponerse en la boca, masticarse, saborearse y escupirse. Luego pueden, los pedazos que de arándano, tirarse al piso y observarse por un rato hasta que, al fin, pierden todo interés y se abandonan a su suerte.
Posted in Introspecciones | By barbara